lunes, 31 de diciembre de 2012

Otro que acaba

31 de diciembre.. y pensar que recuerdo lo que hice en 2011 este día minuto a minuto, segundo a segundo, paso a paso. Analizando todos los recuerdos me doy cuenta de que con grandes experiencias obtienes grandes conocimientos y aquí estamos otro año más, añorando lo que no hemos tenido y dando gracias por disfrutar de lo que más queremos. Aunque pensándolo bien, no hay mucho que añorar, por el simple hecho de que las personas que se han ganado a pulso estar ahí han conseguido sin mucho esfuerzo mantenerme siempre arriba. Sin duda hay momentos de este año que no olvido, como el comienzo, 1 de enero, buena lección, sin pensármelo dos veces puedo admitir que ha sido uno de los meses más duros de mi vida, ahora sí, sumándole marzo, 26, pequeño bache pero superado con creces, no sin antes agradecer a todos aquellos que estuvieron y están ahí en cada recaída. Es cierto,  y comprobado queda, que en las etapas más duras de tu vida es cuando uno se da cuenta de quién merece formar parte de ésta y quien no, y de eso se da uno cuenta rápido. Alejarse de lo que uno más le llena es duro, pero lo es aún más cuando las personas que formaban parte de ello se alejan como si de un terremoto deportivo se tratase y haya decidido dejarte solo en eso. Sin duda una gran lección.
Gracias también a esos y esas que me han enseñado que no debe una ofrecer su confianza a cualquiera, que no por muchos años de amistad ésta va a durar por siempre y que muchas veces las promesas se quedan en el aire y no son más que palabras. Han sido algunas las personas que han salido de mi vida, pero aún mejores las que han entrado y, muy segura de mi misma, afirmo que lo han hecho para quedarse siempre. No obstante, un brindis por todos los que, por mucho que pase el tiempo, no pierden la chispa de la amistad. 
Una gran pregunta me surgió este año y nadie fue capaz de responderme: '¿Cómo se cansa una persona de un amigo?' Ahá, buena pregunta y... aún así algunos lo hacen y, sintiéndolo mucho, dejan muchísimo que desear. 

Ahora, si no es mucho pedir, solo deseo que todos aquellos que forman parte de mi vida me den permiso para crecer con ellos, evolucionar y seguir como hasta ahora; una no necesita más cuando siente que ya lo ha conseguido todo.  



María Hernández

No hay comentarios:

Publicar un comentario