Es el momento de gritar que eres feliz, de tirar los miedos por el balcón y sacar a la calle los malos recuerdos para que este frío invernal los congele. De plantarle cara a los problemas, de cometer errores, tropezar, caerte y comerte el suelo. El momento de mirar a todos aquellos que te hicieron creer que la vida es mucho más dura de lo que es en realidad y dedicarles la mejor de tus sonrisas. De mirar al frente pero sin que te importe tu futuro, que tan sólo importe el presente, el aquí y ahora, que al fin y al cabo de esta vida no vamos a salir vivos. El momento de hacer locuras y saltarse todas las reglas y acelerar, y cuando vayas a 200 km/h frenar de golpe para disfrutar del paisaje. De decirle al mundo que has vuelto para quedarte, y que tú primero que nadie.
María Hernández
No hay comentarios:
Publicar un comentario