martes, 8 de enero de 2013

La gente que se quiere no tiene secretos

"Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos a la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta."

Lo que no nos dijeron fue que lo atractivo nunca acaba siendo bonito y que casi siempre lo complicado es lo más atractivo de todo. Eso sí, es cierto que como todo en esta vida, hasta en esto hay excepciones, y no siempre por muy duro que sea algo va a merecer la pena tanto como lo pintan algunos resabidillos que han vivido una única historia en su vida y se basan en ella para intentar conducir las ajenas. Para odio el que tengo hacia toda esa gente que toma de ejemplo la historia de alguien que vivió algo parecido a lo suyo y lo intenta aplicar para conseguir el mismo final. Deberíamos preocuparnos un poco más por cómo solucionar nuestros propios intereses sin pretender que todo nos salga igual de bien o igual de mal que a otros. Cada historia es un mundo y sin embargo tratamos de hacer del mundo una historia, y esto no funciona así. Eso sí,  idolatro a toda esa gente que, a pesar de que su historia ha sido vivida por miles de personas en el mundo, sabe llevar sin problemas las riendas, incluso aunque la probabilidad de que al final fracase se encuentre en un 99%. Aquellos que luchan día a día por olvidar, aunque hay algo que sí es realmente complicado en esta vida: olvidar algo sin haber perdonado antes. Ni siquiera un año es suficiente para olvidar si antes no perdonas.



Y por eso aquí estoy, a 8 de enero de 2013 (siendo mañana 9 de enero de 2013) escribiendo el que fue mi primer pensamiento del año y el que fue también el último del anterior. No me hace falta verte para que sepas que no te olvido.

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