sábado, 14 de julio de 2012

Mil noches en un día

Se proyecta del revés. Largo viaje interno hasta mi cabeza. Giro, proceso y asimilo. Sonrío. Es preciosa. Tu sonrisa. 340 m/s: velocidad del sonido. Por lo que contamos menos de una milésima de segundo. Mucho menos tiempo. Percibo el sonido de tu risa. Es la misma sensación que tengo cuando muerdo un limón. Ácido, pero quiero más. Como cuando me muerdes. Mi labio inferior presionado por el perfil de tus dientes. Me impacta. No te engañes, sabes que el daño físico limitado me pone, demasiado. Voy a comerte y lo sabes.

Lo que me hace feliz. Todo eso que nos hace diferentes. Esa es la fuerza que me dice quédate y no te vayas nunca. El amor que no se gasta por más que se rompa.


Una bestia

No hay comentarios:

Publicar un comentario