martes, 5 de junio de 2012

Mi cama recién hecha solo para ti.


He intentado encontrarle un sentido a la vida. A cómo era yo antes y a cómo soy ahora. Siempre había pensado que nuestro deber principal en la vida era dedicarnos a nosotros mismos, vivir plenamente. Aunque hay una cosa que también me ha obsesionado siempre, que todo está predestinado, al acecho. Y que el tiempo se acaba. Tengo la sensación de haberle abalanzado por la vida presa de un pánico y he visto que poco merece realmente la pena a parte de nuestra mínima amistad, mi amistad conmigo y contigo. Un día me desperté y me di cuenta de que no podía vivir sola, al margen del mundo y que resignarme a lo que nos ha deparado el destino, es una rendición.



-¿Sabías que aquí el mar es muy importante? Casi donde más...
-¡Pero oye, si no hay mar aquí!
-Por eso, es donde más se piensa en él. Las cosas no son importantes porque existen, son importante porque se piensa en ellas. Siempre me lo dicen, que existimos porque alguien piensa en nosotros y no al revés.

María Hernández

No hay comentarios:

Publicar un comentario