¿Pero sabes qué? Que hay un mañana, y la vida siempre nos da una oportunidad para hacer las cosas bien, porque si todo lo que quedara fuera hoy, no te dejaría de repetir que te quiero. Y siempre estaré. Pero no de la forma que tu quieres. Gracias por ser quien fuiste, por tu sonrisa, tu alegría, por abrirme el corazón y tus palabras de aliento. Por preocuparte de mi algún día y pasarte horas y horas hablándome. Gracias por las verdades, aunque duele, por lo bonito que me diste, pero sobre todo por haber formado parte de mi mundo, aunque no puedo decir que no me decepcionaste, lo hiciste y bien. Pero con tu sonrisa me vale,
gracias.
María Hernández
No hay comentarios:
Publicar un comentario