miércoles, 23 de mayo de 2012

Resignándome, sin poderte tocar


Si hubiera sabido que esa sería la última vez que te vería dormir te habría abrazado hasta que mis brazos se rompieran. Si hubiera sabido que era el último beso, aún estaría besándote. Si hubiera sabido que seria la ultima vez que escucharía tu voz la habría grabado para escucharla cada noche antes de dormir. Si hubiera sabido que esos serían los últimos momentos que te vería te habría dicho que te quiero, y no habría asumido tontamente que ya lo sabes.
¿Pero sabes qué? Que hay un mañana, y la vida siempre nos da una oportunidad para hacer las cosas bien, porque si todo lo que quedara fuera hoy, no te dejaría de repetir que te quiero. Y siempre estaré. Pero no de la forma que tu quieres. Gracias por ser quien fuiste, por tu sonrisa, tu alegría, por abrirme el corazón y tus palabras de aliento. Por preocuparte de mi algún día y pasarte horas y horas hablándome. Gracias por las verdades, aunque duele, por lo bonito que me diste, pero sobre todo por haber formado parte de mi mundo, aunque no puedo decir que no me decepcionaste, lo hiciste y bien. Pero con tu sonrisa me vale, 
gracias.

María Hernández

No hay comentarios:

Publicar un comentario