En medio de la oscuridad, ella había confesado y él la había perdonado.
-Para esto se vive, dijo él.-
Dos cabezas sobre la almohada donde todo se aprueba y solo existe la seguridad de estar el uno junto al otro. ¿Como podría encontrar ella tanta esperanza en sus partes más íntimas? Por fin ella consiguió definir el amor.
No prometo un final feliz, pero sí una buena historia.
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