viernes, 9 de marzo de 2012

Por todo lo que debería odiarte, te quiero.


Cometí sin querer el error de acertar otra vez. Natural, cien por cien, el amor nunca elige con quién.



Ojalá la vida fuese un poco más como el cine. 
Quiero que un ángel venga a mí, como le ocurre a James Stewart en Qué bello es vivir, y que me quite esta idea del suicidio. Siempre he estado esperando ese momento, para que me liberen  y mi vida cambie para siempre. Pero no vendrá, aquí esto no es así. Todo lo que ha ocurrido formaba parte de un gran proceso de recuperación.
DEL MISMO MODO QUE ME HUNDÍ, VOLVÍ A LEVANTARME.
Gradualmente y luego, de repente.








Igual que el hambre, igual que el sueño, igual que la sed... son estas ganas de entrar en tu piel


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