-Tranquila, no lo harías... Lo de arrepentirte digo, y si lo haces nadie lo sabría. De todas maneras no he conocido a nadie con las ideas más claras que tú, pero bueno, ya sabes, por si lo necesitas soy una tumba.
-Venga, vamos, tú has sido siempre de las que han luchado por cada cosa que se han propuesto, aunque tuviesen al mundo en contra. Y ahora me dices, que por un simple imprevisto, ¿te rindes?
-Tranquila, no me voy a rendir. Sólo he parado para coger aire, descansar y probar otros caminos, pero todos llevan a Roma, así que volveré, tenlo más que seguro.
¿En qué mundo vivimos? Conoces a cientos de personas y ninguna te deja huella y de repente conoces a una y te cambia la vida para siempre.
-Estaba coleccionando un momento.
-¿A qué te refieres?
-Colecciono momentos. Busco detalles que tengan algo especial y trato de concentrarme en ellos. Yo creo que la vida es terrible, pero hay momentos hermosos que valen la pena, y yo los colecciono para intentar ser un poco más feliz.
-¿Qué te gustaría hacer?
-¿Ahora mismo? Creo que cambiar completamente de vida, cambiar mi look, cambiar como soy e irme a otra ciudad, a otro país. Y así nadie me reconocería.
-¿Y no pensarías que ya no me vas a ver más?
-Por supuesto que no, tú te vienes conmigo. Así que recoge, que nos vamos.
TE QUIERO ES MUY POCO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario