A veces no es suficiente querer, o poder. Hay veces en las que se necesita algo más que un poco de suerte con un poco de sudor y alguna que otra lágrima. Puede ser que haya algo que te impida que pase o que, simplemente, no dependa de ti. Quizá aquello esté igual de cerrado que una cámara acorazada y tengas que conseguir un plan. Pensar en las alarmas y los infrarrojos, en las cámaras y en los sensores de movimiento. Pero también tienes que pensar en la salida, sin consecuencias, lo más difícil.
PERO PARA MÍ QUE VALE LA PENA ARRIESGARSE,
puede que la recompensa sea mejor que todo el esfuerzo que ha requerido el asunto. No pierdes nada; no vas a ir a la cárcel, eso era solo una metáfora.
Pongamos que salimos de esta, pongamos que lo peor ya pasó. Pongamos que todo vuelve a ser lo de siempre, que no existe bolsa que no tenga asas. Pongamos que cada vez somos más los que compartimos esto y pasamos del medio vacío al medio lleno.
Pongamos que existe un botón que lo cambia todo, que reímos, que jugamos, que soñamos. Pongamos que lo que acaba con ilusión, acaba ilusionando.
TENGO LA SONRISA PREPARADA PARA CUANDO TE VEA
Dime algo, lo que sea.
No puedo creer que esto se acabe solo porque tiene que ser así, y no puedo fingir que no siento lo que siento sólo porque esto se acabe.
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