Aprendí que, por mucho que quiera, es imposible dar marcha atrás; así que haz que el tiempo dependa de ti y no seas tú el que tenga que depender de él, que la esencia de la vida es ir hacia delante.
En realidad, la vida es una calle de sentido único. Lo que no puedas aceptar, déjalo pasar, ya lo comprenderás más adelante. Que no se sale adelante celebrando éxitos, sino superando fracasos, y sino sigue, que ya vendrán tiempos mejores. La vida es, simplemente, un pañuelo. Son traiciones, venganza, orgullo, historias de amor que siempre tienen un fin y, por desgracia, no siempre bueno. Piensa que la vida son dos días y esta es la última noche, así que deja todo aquello que no te permite luchar por eso que siempre habías querido y ven aquí, conmigo.
Porque al fin al cabo, serán una o diez vidas, pero mi plan es seguir respirando en tu cama.
María Hernández.
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