Desconfía del destino y cree en ti
No sabes cómo ni cuándo, pero llega un momento en el que te sientes superior. Más grande que el edificio más alto, como si estuvieses sobrevolando las nubes. Estar por encima de la lluvia y de las tormentas. Lo ves todo por debajo de tus pies pero no puedes acariciarlo ni sentirlo. Sólo aprecias tu posición, la de estar en un sitio donde antes no habías llegado a estar porque algo te lo impedía y no te dejaba levantar los pies del suelo. Notas como el aire acaricia tu cara y enreda tu pelo... y justo en ese momento es cuando realmente sientes que da igual todo lo que haya por delante. Que estás tú sola ante el mundo, pero no importa: tú eres mil veces más grande que él.
María Hernández
No hay comentarios:
Publicar un comentario