viernes, 22 de junio de 2012

Los versos más valientes

Vale, sí, me enamoré. Y lo más gracioso es que no sé cuando lo hice. Supongo que nadie se enamora de un segundo a otro. Supongo que yo tampoco lo hice. Bueno, sé que no lo hice... pero me lancé a la piscina. Él me confesó que se estaba enamorando de mí. Entonces pasó, y ya está. O bueno, no pasó. Pero todos conocéis la sonrisa de tontos que se os pone cuando veis a la persona que conquistó vuestra vida por primera vez. Sé que existen maduritos de esos que ¿enamorarse? ¡Paridas! Yo estoy enamorado de mí mismo. Y se ríen... Todo eso no es porque tengan miedo, ni que sean los guaperas.Yo con los años que tengo, la verdad es que es raro que haya llegado a querer a alguien así, nada existía. Sólo él y yo. Me gustaba estar con mis amigas pero... con él era todo diferente, y acababa por querer estar siempre con él... así era feliz. El sentimiento más tremendo y fuerte que tenía dentro. No en el pecho ni en el corazón, sino en mi ser, en todo mi cuerpo, en toda mi vida.


Es difícil de explicar, pero estaba estoy enamorada y ya está. Sí, acabó bastante mal. Durante meses no nos hablamos. Tuvimos la temporada de: te quiero (chica) Es mejor, déjalo... (chico). Aún no lo entiendo (chica). Olvidame, será más fácil... (chico) Y también viceversa (Aunque algo menos). Pero no os penséis que os cuento todo esto para que sepáis mi historia, sino porque después de 6 meses aún quiero estar con él... A veces sí, pero muchas no (La mayoría). Comprendo por qué... la autoconvinción de las mujeres funciona así. Pero ahora, este mismo día, 22 de junio de 2012 te estoy confesando algo: Quiero estar contigo

No hay comentarios:

Publicar un comentario